Gran Gala de Reapertura del Hotel María Cristina

Tras 9 meses cerrado por una profunda reforma, el Hotel María Cristina de San Sebastián organizó una gran gala de reapertura coincidiendo, además, con la conmemoración de su centenario.

Los más de 150 invitados a la gran gala (representantes de la vida institucional, empresarial y social de la ciudad) pudieron disfrutar del estilo clásico y elegante de la Belle Epoque, época en la que fue construido el hotel y que se ha potenciado con la nueva decoración y la introducción de nuevos colores.

Gran Gala Hotel Maria Cristina

Como todo buen evento, la coherencia fue la base de su éxito y todos los detalles recordaban la esencia del hotel: elegancia, refinamiento, cine, moda… La ciudad retrocedió en el tiempo y los invitados se vieron inmersos en una fiesta propia de la Belle Epoque.

Para empezar, el cocktail de bienvenida recibió a los invitados de la gran gala de reapertura con diferentes especialidades gastronómicas, incluyendo una selección de exquisiteces de alta cocina china, ofrecidas por Tse Yang San Sebastián, el nuevo restaurante del hotel. Asimismo, se sirvió el exclusivo cocktail 100 Stars by Javier de las Muelas, especialmente diseñado para la ocasión. El champagne no pudo ser otro que el Belle Epoque de Terrier-Jouët.

A continuación, una cena pasarela dirigida por el experto en moda Pedro Mansilla reflejó la importancia del cine, la música, la cultura y la moda para el hotel y la ciudad de San Sebastián. Durante la misma, se ofreció un desfile exclusivo que recogió los últimos 100 años de moda a través de la muestra de prendas cedidas para la gran gala de reapertura. Se trató de piezas originales traídas al efecto desde diversos puntos y colecciones privadas.

Cena pasarela Hotel Maria Cristina

La cena no podía quedarse atrás y se sirvieron platos que marcaron tendencia en determinados momentos históricos como la Langosta Thermidor, creada en 1984 o la Merluza a la Vasca, inventada en Euskadi en 1723.

Las sorpresas acababan de empezar y tras el repaso histórico, el desfile dejó paso a la moda del futuro con piezas diseñadas en exclusiva para la gran gala y para el hoel por los donostiarras Isabel Zapardiez y Fernando Lemoniez.

Para completar una auténtica fiesta Belle Epoque no podía faltar el Gran Casino, que se construyó sólo para esa noche y que estuvo amenizado al más puro estilo años 20.

Unos objetivos claros, un concepto creativo que se mantiene a lo largo de todo el evento, cuidado de los detalles… Yo no tengo dudas y no le puedo poner ningún pero a este evento.

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